Pregunta.- Has conseguido reunir toda tu
poesía en un único volumen, Poesía
completa, algo que sorprenderá al lector. Los libros de poesía son muy
pequeños y tú presentas uno de casi cuatrocientas páginas.
Respuesta.- En efecto, en él se recogen mis siete poemarios publicados hasta la fecha, además de otros poemas sueltos que he venido publicando en revistas, libros colectivos, antologías y los pocos inéditos que permanecían en el ordenador y que creo merecen la pena ser salvados de la trituradora.
Es un honor para mí y, supongo que para cualquier escritor, que una editorial apueste por publicar su obra poética completa, además en vida -algo que me han recordado algunos amigos-. Estoy muy agradecido a Ediciones Irreverentes por haber apostado por publicar el libro, además en una bellísima edición.
P.- Comentas al principio del libro que es
la poesía la que llama a tu puerta, que tienes una relación casi conflictiva
con ella.
R.- Así ha sido desde siempre. Mira, cuando en 2016 publiqué El mendigo de la Place Vendôme, pensaba que con él terminaría mi relación con la poesía, ya que se trataba de una antología personal, escogida. Pero se me olvidó hablarlo con ella, y ella volvió a llamar a mi puerta y, como la carne es débil, retomé una relación que a ambos nos hace felices unos sublimes instantes.
Ahora creo que sí ha comprendido que lo nuestro ha terminado.
P.- Nos ha interesado la reflexión sobre el
proceso creativo que comentas al principio, citando a Gabriel García Márquez.
R.- Porque, a diferencia de la novela, el teatro, el ensayo, la poesía es tan efímera que puede que tanto esfuerzo creativo se pierda en las toneladas de páginas que se publican todos los años. Pero el poeta sigue escribiendo, a pesar de aquellas palabras que el ensayista y poeta Eduardo García se planteaba: un solo verso feliz puede permanecer durante siglos, mientras toneladas de poemas, que él denominó fallidos, se pierden para siempre. Y nos preguntaba ¿Cómo es posible que eso no desanime al poeta?
Eso mismo se plantea Gabriel García Márquez, como dices, que cito y que muchas veces he leído antes de cada poema: ¿qué clase de misterio es lo que hace que el simple deseo de contar historias (entiéndase aquí escribir un poema) se convierta en una pasión, que un ser humano sea capaz de morir por ella; morir de hambre, frío o lo que sea, con tal de hacer una cosa que no se puede ver ni tocar y que, al fin y al cabo, si bien se mira, ¿no sirve de nada? Como ves, puede ser desalentador, pero no podemos dejar de hacerlo.
P.- Poesía
completa, el volumen del que estamos hablando, lo has planteado como
una continuidad en el tiempo de tus libros anteriormente publicados, desde el
primero, Con paso lento, al último, El mendigo de la Place Vendôme.
Y después los inéditos.
R.- En efecto, así lo entendimos el editor y yo. Porque el lector podrá
comprobar, conforme avance en la lectura, la evolución poética del autor en
estos cuarenta y tantos años de creación poética. Y he querido mantener todos
los poemas que se incluían en cada uno de los poemarios, este es otro de los
motivos de mi satisfacción de que Ediciones Irreverentes haya apostado por el
libro.
P.- Tu poesía bebe de muchas fuentes, como
dices, tras cuarenta años de creación poética. Pero, si me centrase en un autor
en especial, veo una cierta influencia en tu poesía de Luis Alberto de Cuenca.
R.- No me cabe la menor duda, y me alegro de que lo hayas descubierto He leído a muchísimos autores, y sigo haciéndolo y escribiendo reseñas en Acantilados de papel. Con Luis Alberto me une una buena amistad y he leído todo lo que ha publicado hasta la fecha, sintiéndome muy identificado con su obra. Si esa lectura y esas charlas con él alrededor de la creación poética han influido en mi obra, es todo un honor. Significa que algo muy bueno se me habrá pegado y que ha fructificado.
P.- ¿Ha terminado, definitivamente, tu
relación con la poesía al publicar este volumen?
R.- Creo que sí, sobre todo, como te he comentado anteriormente, porque lo he hablado con ella y por fin parece que lo ha entendido, que más de cuarenta años merecen una despedida tan bella como es este libro de Poesía completa.
Hace un par de años me despedí del cuento y relato breve, con otro volumen antológico: Cuentos completos, de M.A.R. Editor y, en 2025 de la creación poética, que no de la poesía. Pues ahora vienen las presentaciones, los recitales, y Poesía completa me va a acompañar los próximos años a todas las citas a las que sea invitado.